Vitamina D. ¿Para qué sirve? ¿Cómo la obtengo?

En cantidades fisiológicas, la vitamina D tiene múltiples funciones en el mantenimiento de la salud, de las cuales la más conocida es el metabolismo óseo. Otros beneficios de esta vitamina tienen que ver con la regulación de la respuesta inmune y el sistema cardiovascular y se postula un efecto protector sobre algunos tumores.

Un 90% de la síntesis de vitamina D tiene que ver con la exposición solar habitual (lo que no es lo mismo que tomar sol). La Sociedad Argentina de Endocrinología y Metabolismo (SAEM) recomienda una exposición saludable, a los fines de sintetizar Vit D.

Qué entendemos por una exposición saludable?

Consiste en exponer sin protector solar la piel de brazos y piernas solo por 10 a 15 minutos 3 veces por semana, protegiendo la cara orejas y cuero cabelludo con protector solar. Este nivel de exposición puede lograrse al realizar tareas cotidianas y trasladarnos al aire libre sin necesidad de tomar sol. Sin embargo, aunque las personas tengan un nivel aceptable de exposición solar, no todos responden igual y hay individuos más propensos a tener déficit de vitamina D.

Quienes son más propensos a tener déficit de vitamina D?

Los adultos mayores, los obesos, los que tienen la piel más oscura, los lactantes, pacientes con by pass gástrico o síndromes de malabsorción, enfermos con insuficiencia renal o hepática y otras enfermedades así como los que consumen algunos medicamentos como los anticonvulsivantes.

 Además hay variaciones climáticas, estacionales y de estilo de vida. La vitamina D se sintetiza por UVB (solo 10% de la radiación es UVB). Esta radiación es baja en invierno y fuera de las horas centrales del día, sobre todo en países alejados del Ecuador. Es decir que en invierno es casi imposible sintetizar una cantidad suficiente de esta vitamina por exposición al sol.

La deficiencia de vitamina D es muy común. Se ha detectado más de 40% de los habitantes de EEUU y se calcula que 1000 millones de personas de todas las edades alrededor del mundo (1 c/7 personas) carecen de niveles óptimos de vitamina D.

Qué se puede recomendar a los pacientes que tienen déficit de vitamina D?

Aumentar la exposición solar para conseguir más vitamina D  es  una elección controvertida, porque los beneficios que se obtienen de la vitamina quedan anulados por el aumento en el riesgo de cáncer de piel. Además, la síntesis no es igual en todas las personas y no se puede medir con exactitud cuanta vitamina se genera por el sol.

La Academia Americana de Dermatología recomienda obtener la vitamina D de una dieta sana que incluya alimentos naturalmente ricos el vitamina D, alimentos y bebidas fortificados con vitamina D y/o suplementos de vitamina D.

La ingesta diaria recomendada varía con la edad:

0-1 años: 400UI
1-70 años: 600UI
Mayores 70: 800 UI

Los alimentos que la contienen son: pescados de mar como el salmón rojo, sardina, caballa, anchoa y atún. La leche entera, queso, huevos, hígado, hongos shitake y aceite de hígado de bacalao.

Existen alimentos comerciales fortificados con vitamina D como cereales, jugo naranja, lácteos.

Actualmente, en los pacientes en riesgo de padecer déficit de vitamina D, se recomienda dosar en sangre su valor. Sin embargo no hay evidencias de su recomendación para la población general. La cantidad saludable en sangre: 30 ng/ml. Si se confirma su insuficiencia (menor de 30 ng/ml ) o deficiencia (menor de 20 ng/ml) el tratamiento con suplementos orales de vitamina D se hace en forma de gotas , comprimidos o ampollas bebibles.

Por otro lado, algunos especialistas en metabolismo óseo recomiendan (para los pacientes con riesgo de déficit de vitamina D), la suplementación directa en invierno sin necesidad de medir los niveles sanguíneos.

Existen alimentos comerciales fortificados con vitamina D como cereales, jugo naranja, lácteos.

Actualmente, en los pacientes en riesgo de padecer déficit de vitamina D, se recomienda dosar en sangre su valor. Sin embargo no hay evidencias de su recomendación para la población general. La cantidad saludable en sangre: 30 ng/ml. Si se confirma su insuficiencia (menor de 30 ng/ml ) o deficiencia (menor de 20 ng/ml) el tratamiento con suplementos orales de vitamina D se hace en forma de gotas , comprimidos o ampollas bebibles.

Por otro lado, algunos especialistas en metabolismo óseo recomiendan (para los pacientes con riesgo de déficit de vitamina D), la suplementación directa en invierno sin necesidad de medir los niveles sanguíneos.

RECUERDE

  • Un nivel de exposición menor alcanza para sintetizar Vitamina D. (brazos y piernas solo por 10 a 15 minutos 3 veces por semana, protegiendo la cara orejas y cuero cabelludo con protector solar).
  • La exposición no garantiza el aumento de la Vitamina D porque puede variar por factores individuales. Como ejemplo, influyen : la edad, el sobrepeso, el color de la piel y algunas enfermedades
  • Recuerde incorporar en la dieta alimentos ricos en vitamina D
  • Siempre hay que valorar el riesgo de cáncer de piel: si el riesgo es muy elevado, puede justificar la prohibición total de exposición.
  • Consultar al médico y a la nutricionista para evaluar suplementación.

Fuente: Sociedad Argentina de Dermatología

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