HABLEMOS DE ENFERMEDADES DE TRANSMISION SEXUAL

¿EXISTE LA SIFILIS HOY EN DIA?

La sífilis es una enfermedad de transmisión sexual (ETS) que, lejos de estar en remisión, cada vez está más presente entre nosotros. En los últimos años se ha observado un incremento en todo el mundo, estimando la Organización Mundial de la Salud en 12 millones el número de personas infectadas de sífilis en el mundo cada año.

En nuestro país, según datos de la Secretaría de Salud de la Nación la tasa de casos de sífilis reportados en varones y mujeres jóvenes y adultos se triplicó entre 2013 y 2017, ya que pasó de 11,7 a 35,2 por cada 100.000 habitantes.

Asimismo, la proporción de positividad en las pruebas de rutina que se realizan a embarazadas pasó del 2 por ciento al 3,2 por ciento en el mismo lapso.

Su distribución es universal y afecta únicamente al ser humano. Es producida por una bacteria llamada Treponema Pallidum que afecta tanto a varones como a mujeres.

¿CÓMO ME LO PUEDO CONTAGIAR?

La sífilis es contagiosa durante sus etapas primaria y secundaria, y a veces en el periodo latente temprano. La vía más común de contagio es a través del contacto con la llaga de una persona infectada durante la actividad sexual.

Con menos frecuencia, la sífilis puede contagiarse a través del contacto cercano directo y sin protección con una lesión activa (como durante el beso) o de madres infectadas a sus bebés durante el embarazo o el parto (sífilis congénita).

La sífilis no se puede contagiar por usar el mismo inodoro, bañera, ropa o utensilios para comer, o desde las perillas de las puertas, piscinas o jacuzzis.

Hay que tener en cuenta que la sífilis puede aumentar el riesgo de contraer otras enfermedades como el VIH, la hepatitis B o la hepatitis C. Esto es porque las ulceras producidas por la sífilis hacen que sea más fácil trasmitir y contraer cualquier enfermedad de transmisión sexual.

¿CÓMO SE MANIFIESTA?

La sífilis es una enfermedad sistémica (afecta muchos órganos) de evolución crónica, que cursa con periodos en los que presenta síntomas generalmente cortos, separados por periodos de latencia (sin manifestaciones visibles) de duración variable.

La fase primaria

Consiste en el desarrollo de una pequeña llaga o úlcera llamada chancro que puede aparecer 2 o 3 semanas luego del contacto. Las zonas más comunes de aparición de esta lesión son la boca, ano, vagina o pene donde se produjo la inoculación. Generalmente, es única y tiene bordes con relieve. Es importante saber que la llaga o úlcera en general es poco o nada dolorosa y, sumado al hecho de que puede ocurrir en lugares que no se ven (como la vagina, el recto o la garganta), puede pasar desapercibida.

Además, el chancro desaparece sin ningún tipo de tratamiento después de 3 a 6 semanas, dando una impresión falsa de curación.

En la fase secundaria

Un tiempo después de desaparecida la llaga puede aparecer una erupción (o ronchas) que comienza en el tronco pero que eventualmente cubre todo el cuerpo, incluso las palmas de las manos y las plantas de los pies. El compromiso de palmas y plantas sugiere el diagnóstico.

Esta erupción generalmente no produce picazón y pueden aparecer lesiones en la boca y zona genital, fiebre, dolor de cabeza, aumento generalizado del tamaño de los ganglios y caída del cabello. En esta fase los dermatólogos llamamos a la enfermedad “la gran simuladora” porque puede simular cualquier cuadro dermatológico.

Las lesiones pueden persistir pueden desaparecer en pocas semanas o aparecer y desaparecer repetidamente durante un año.

Si no hay tratamiento pasamos a la fase latente o etapa oculta, donde no hay síntomas y puede permanecer de esta manera durante muchos años. Sin embargo, puede detectarse mediante una prueba de laboratorio.

La fase terciaria

es muy grave, ocurre después de muchos años de tener sífilis sin haber recibido tratamiento y puede dañar el cerebro, los nervios, los ojos, el corazón, los vasos sanguíneos, el hígado, los huesos y las articulaciones. Puede manifestarse con dificultad de movimiento de brazos y piernas, parálisis, entumecimiento, alteraciones visuales y enfermedades del corazón.

¿CÓMO SE TRATA?

Han pasado casi cinco siglos desde que la sífilis apareció bajo forma epidémica en Europa, tras el descubrimiento de América a finales del siglo XV, para que se introdujera un tratamiento verdaderamente eficaz, como la penicilina.

Hasta ese entonces, el mercurio fue el pilar fundamental del tratamiento de la enfermedad a pesar de su elevada toxicidad y de su dudosa eficacia.

Entonces, el tratamiento preferido en todas las etapas es la penicilina, un medicamento antibiótico que puede matar al organismo que causa la sífilis. Si eres alérgico a la penicilina, tu médico puede sugerirte otro antibiótico o recomendarte la insensibilización con penicilina.

El primer día que recibes tratamiento puedes experimentar lo que se conoce como la reacción Jarisch-Herxheimer. Los signos y síntomas incluyen fiebre, escalofríos, náuseas, dolores y dolor de cabeza. Esta reacción generalmente no dura más de un día.

Es importante realizar un seguimiento de la respuesta al tratamiento. A todos los pacientes se les debe realizar examen clínico después del tratamiento y una prueba cuantitativa VDRL. 

Es una enfermedad fácil de tratar y curar. Sin embargo, en caso de no ser detectada a tiempo y tratada, puede generar complicaciones.

¿CÓMO PREVENIRLA?

No existe una vacuna contra la sífilis. Los preservativos pueden reducir el riesgo de contraer sífilis, pero solo si cubren las llagas de la sífilis.

Es muy importante que sepas que, si las pruebas muestran que tienes sífilis, tus parejas sexuales (incluidas tus parejas actuales y a cualquier otra pareja que hayas tenido en los últimos tres meses a un año) deben ser informadas para que puedan hacerse la prueba y si es necesario, pueden ser tratadas.

Descubrir que tienes sífilis puede ser extremadamente perturbador. Podrías experimentar ira si sientes que has sido traicionado, o vergüenza si piensas que has infectado a otros. Sin embargo, no culpes a nadie. No asumas que tu pareja ha sido infiel. Uno o ambos pueden haber sido infectados por una pareja anterior.

La mayoría de las personas no se sienten cómodas compartiendo los detalles de sus experiencias sexuales, pero el consultorio del médico es un lugar donde tienes que proporcionar esta información para que puedas obtener la atención adecuada.

Sicrees que puedes tener sífilis comunícate con nosotros que podemos orientarte.

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