CORONAVIRUS – ¿Cómo proteger mis manos del lavado frecuente?

Lavarse las manos con agua y jabón siempre fue una indicación sencilla y efectiva para combatir infecciones. Es primordial en estos tiempos para eliminar los virus que pueda haber en su superficie y no contagiarnos al tocarnos los ojos, la boca y la nariz.

Pero, tanto el uso del jabón o detergente y el exceso en la frecuencia del lavado pueden lastimar nuestras manos.

La piel está compuesta por tres capas, la más superficial, capa cornea, está provista de un factor natural de hidratación (FNH) que mantiene el balance de agua dentro del estrato córneo y una capa grasa o lipídica que puede ser dañada con el lavado frecuente.

El contacto repetido con los disolventes orgánicos reduce la cantidad total de lípidos de la piel dando lugar a hiperqueratosis (engrosamiento de la piel), onicorrexis (uñas débiles y quebradizas) y xerosis (sequedad excesiva).

Tambien la piel se vuelve gruesa (liquenificación) como modo de defensa.

Las pieles de personas con alergias o atópicas y las de edad avanzada, tienden a sufrir más en estas circunstancias.

Entonces: Sin descuidar el lavado, debemos fijarnos que producto nos conviene usar.

¿QUE DEBO SABER?

¿JABON o SYNDET?

Los jabones se introdujeron hace 100 años y se convirtieron en el primer producto de limpieza personal. Los syndet se introdujeron hace 50 años y contienen 1/4 de loción humectante y surfactantes ligeros y sintéticos (en inglés synthetic detergent). Su PH es más bajo que el de los jabones.

Los syndet serán nuestra opción preferida para la higiene cutánea de pieles sensibles.

Es importante recordar que no siempre debe relacionarse espuma con limpieza; existen productos que, aunque no tengan mucho poder espumante, producen una buena higiene, sobre todo en casos de piel sensible o de bebés.

¿SON MEJORES LOS JABONES ANTIBACTERIALES?

Una barra de jabón tradicional cumple con todas las condiciones necesarias para ejercer esta función. El hecho de ser o no antibacterial, no lo hace más efectivo.

¿QUE TEMPERATURA DE AGUA DEBERía UTILIZAR?

Bañarse en agua caliente no proporciona ninguna protección contra la COVID-19. Con independencia de la temperatura del agua de la bañera o la ducha, la temperatura corporal continuará siendo de 36,5 °C a 37 °C. De hecho, si el agua está muy caliente puede uno quemarse.

EL SECADO

El secado de las manos no solo elimina la humedad, también involucra fricción, que reduce aún más la carga microbiana y la transferencia de microorganismos.

Las toallas de papel descartable son el método más higiénico para secarse las manos.

Los aparatos de secado por aire pueden aumentar la dispersión de partículas y microorganismos en el aire, y así contaminan el ambiente.

Los rollos de tela tampoco se recomiendan, ya que cuando la tela llega a su fin se reutiliza, y eso puede ser una fuente de patógenos que se transfieren a nuestras manos limpias.

¿QUE HUMECTANTE DEBERIA USAR?

Un buen humectante provee:

Hidratantes para compensar la pérdida del factor natural de hidratación.

Lípidos para rellenar los perdidos en la capa córnea por la alteración de la barrera cutánea.

Para aumentar su efectividad un hidratante debe contener humectantes y emolientes.

Los emolientes pueden estar compuestos por aceites vegetales o minerales, manteca vegetal (cacao), alcoholes, ácidos grasos, ésteres, triglicéridos y ceramidas.

Las ceramidas son muy efectivas por su alta concentración de lípidos cutáneos, se usan en concentraciónes del de 20% al 40%.

Los agentes higroscópicos como hidroxiácidos, ácido láctico, urea y glicerol atraen agua al estrato córneo.

La piel normalmente hidratada resiste la irritación por productos y es menos susceptible a lastimarse.

Entonces:

  • Lavar las manos con agua y jabón al llegar a casa, antes de manipular alimentos o después de usar el inodoro.
  • Usar productos que no sean agresivos para nuestra piel, por ejemplo, jabones sin perfumes, con PH neutro o productos syndet.
  • El alcohol en gel es aceptable solo si no hay agua y jabón disponibles. Si utilizas un desinfectante para manos, asegúrate de que el producto contenga al menos un 60 % de alcohol.
  • No es necesario usar agua caliente.
  • Secar las manos, de preferencia, con toallas de papel.
  • Cortar las uñas: evitar dejarlas largas por la dificultad de realizar una higiene adecuada.
  • La crema hidratante, emoliente en forma reiterada nos va a ayudar a mantener la humectación. Se puede utilizar siempre después del lavado.
  • Es aconsejable usar guantes para las tareas del hogar, para evitar que los productos lastimen la piel.
  • Si la piel ya está dañada, ya sea por el uso excesivo del jabón o por una piel delicada de base que empeoró por los lavados frecuentes: No pruebes recetas caseras.
  • Consultá a tu dermatóloga.

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