Resistencia a la insulina y diabetes 2

Los cambios invisibles en el cuerpo empiezan mucho antes de que se le diagnostique diabetes tipo 2 a una persona.

Eso es a la vez una mala noticia (sin síntomas no sabe que la tiene) y una buena noticia (se puede prevenir o retrasar si estás en riesgo). ¿Cuál es uno de los más importantes cambios que no se ven? Resistencia a la insulina

La insulina es un factor clave para presentar diabetes tipo 2. Esta hormona vital (no puede sobrevivir sin ella) regula el azúcar en la sangre (glucosa) del cuerpo, un proceso que es muy complicado.-

Los alimentos que consumimos se transforman en glucosa.
– La glucosa entra al torrente sanguíneo, lo cual le indica al páncreas que libere insulina.
La insulina ayuda a la glucosa a entrar a las células del cuerpo para que pueda ser usada como energía.
La insulina también le indica al hígado que almacene la glucosa para usarla más adelante.
La glucosa entra a las células y los niveles de glucosa en sangre disminuyen, indicándole a la insulina que también disminuya.
– Los niveles más bajos de insulina alertan al hígado para que libere glucosa almacenada, de modo que la energía siempre está disponible, aunque no haya comido durante un tiempo.

Esto ocurre cuando todo funciona sin problemas. Pero este sistema tan preciso puede descontrolarse rápidamente de la forma siguiente:

Mucha glucosa entra al torrente sanguíneo.
El páncreas bombea más insulina para hacer entrar la glucosa a las células.
Con el tiempo, las células dejan de responder a toda esa insulina, es decir, se han vuelto resistentes a la insulina.
El páncreas continúa produciendo más insulina para tratar de que las células respondan.
– A la larga, el páncreas no puede mantener el ritmo y la glucosa sigue aumentando.

Entonces?

Mucha cantidad de glucosa en sangre es muy dañina para el cuerpo y se necesita que entre a las células tan pronto como sea posible. También hay mucha insulina diciéndole al hígado y a los músculos que almacenen glucosa. Cuando están llenos, el hígado envía el exceso de glucosa a las células adiposas para que la almacenen como grasa corporal.

Hay aumento de peso. Y lo que es más grave, las condiciones están dadas para la diabetes tipo2.

¿Cómo saber si sos es resistente a la insulina? No hay una prueba única que lo indique, pero si tenés niveles altos de glucosa, niveles altos de triglicéridos (una especie de grasa en la sangre), niveles altos de colesterol LDL (“malo”) y niveles bajos de colesterol HDL (“bueno”) el riesgo es alto.

Información importante: La diabetes tipo 1 es diferente: es causada por una reacción auto inmunitaria (el cuerpo se ataca a sí mismo por error). Las personas con diabetes tipo 1 no producen suficiente insulina y necesitan tomarla para sobrevivir.

POR QUÉ A MÍ?

No se sabe exactamente qué causa la resistencia a la insulina, pero los antecedentes familiares de diabetes tipo 2,
el sobrepeso (especialmente alrededor de la cintura)
y la falta de actividad física pueden aumentar el riesgo.

No es necesario tener sobrepeso para presentar resistencia a la insulina. No se puede saber si una persona tiene resistencia a la insulina con solo verla.

Si tenés resistencia a la insulina, querrás conseguir lo opuesto: ser más sensible a la insulina (las células son más eficaces para absorber la glucosa en la sangre, por lo que se necesita menos insulina).

La actividad física te hace más sensible a la insulina, una de las razones por la que es fundamental en el manejo de la diabetes (¡y de la buena salud en general!). No esperes hasta que te diagnostiquen la diabetes para empezar a ser más activo.

La pérdida de peso también es importante, tanto como evitar niveles altos de glucosa en la sangre, reducir el estrés y dormir lo suficiente (la actividad física también puede ayudarte a dormir mejor).

Estos cambios de estilo de vida funcionan .Comenzá hoy un estilo de vida saludable!!!!!

¿Qué es la microbiota?

Existe un creciente interés científico en el estudio de la microbiota.

Pero… Qué es la microbiota?

Microbiota : población microbiana que se encuentra en diferentes sitios del cuerpo humano.

Diferentes bacterias viven en diferentes partes del cuerpo. Existe una microbiota oral de la boca, una microbiota de la piel que tiene muchas subcategorías (axilas, nariz, pies, etc.), y una microbiota intestinal.

La microbiota tiene un importante papel en la salud. Existe una interacción entre el humano y su microbiota. También existe un equilibrio entre esta población de microbios.

Si estas relaciones se alteran se producen enfermedades.

Una microbiota equilibrada con bacterias beneficiosas y probióticas mantiene saludable el revestimiento intestinal.

Algunos de estos microbios producen sustancias que tienen un efecto positivo en el humano, incluyendo acciones antiinflamatorias y antioxidantes, la regulación de la función de barrera del intestino y la producción de vitaminas y fuentes de energía.

También interacciona con la mucosa intestinal, interviniendo en el buen estado del sistema inmunológico (sistema de defensa).

Se ha demostrado que una micobiota equilibrada participa en el mantenimiento de un peso corporal saludable.

La composición de la microbiota intestinal comienza al nacer y alcanza su máxima diversidad en la adolescencia, permaneciendo estable hasta las últimas etapas de la vida, cuando la microbiota pasa a tener menor diversidad y estabilidad.

Los humanos tenemos cientos de miles de millones de microbios en el intestino, una cifra que se calcula es 10 veces superior al número de células del cuerpo humano. El intestino tiene distintos sectores. En el colon habita la mayor parte de la microbiota intestinal.


La composición de la microbiota intestinal comienza al nacer y alcanza su máxima diversidad en la adolescencia, permaneciendo estable hasta las últimas etapas de la vida, cuando la microbiota pasa a tener menor diversidad y estabilidad.


Los humanos tenemos cientos de miles de millones de microbios en el intestino, una cifra que se calcula es 10 veces superior al número de células del cuerpo humano. El intestino tiene distintos sectores. En el colon habita la mayor parte de la microbiota intestinal.

El Proyecto del Microbioma Humano, tiene como objetivo conocer la diversidad y abundancia relativa de la microbiota en diferentes sitios anatómicos, y su papel en la salud y la enfermedad de los seres humanos.

La dieta representa un papel fundamental en la composición de la microbiota intestinal.

Cuando el equilibrio entre estos microrganismos está alterado, se produce una DISBIOSIS, estado que entorpece los efectos benéficos de la microbiota.

Tratamiento reconstituyente de la microbiota: La biótica

Hay muchos productos disponibles en el mercado, en su mayoría de venta libre, que pueden modular el microbioma intestinal, como los prebióticos (compuestos que pueden fomentar el crecimiento de una especie intestinal sobre otra), los probióticos (especies biológicas beneficiosas) y, los simbióticos (combinaciones de prebióticos y probióticos ).

Esto ha dado lugar a la expansión industrial y un mercado que en Estados Unidos se calcula asciende a

millones de dólares anuales. Muchos productos probióticos de venta libre son cultivos vivos de microorganismos, como Lactobacillus acidophilus, Saccharomyces boulardii y Bifidobacterium.

Los probióticos también están en algunos alimentos, como los yogures y las bebidas cultivadas.

Estos compuestos suelen recomendarse para mejorar la digestión o en el tratamiento de los síntomas de fatiga crónica, para los cuales los datos clínicos aún están en estudio. Aunque existen algunas contraindicaciones, en general, el uso de los probióticos es seguro.

En resumen, la microbiota intestinal es esencial para el mantenimiento de la salud y puede estar alterada en distintas enfermedades. Su composición y su función se encuentran en pleno estudio.

Una alimentación equilibrada en nutrientes y con cantidad suficiente de fibras es necesaria para mantener una flora intestinal saludable.