¿Por qué no debo “probar con una cremita” antes de consultar a mi dermatólogo?

Cuando aparecen lesiones en la piel, es frecuente que el paciente concurra a la consulta después de algunos intentos de solucionar por su cuenta el problema con lo que tiene a mano. No conviene hacerlo porque nos va a hacer más difícil darle un diagnóstico. Los dermatólogos leemos información en las lesiones de la piel.

Consideramos la forma, el tamaño, la localización de cada lesión. Nos fijamos en su superficie, si es lisa o rugosa, cómo es el borde; si tiene escamas, determinamos si son gruesas o finas, si se desprenden o se adhieren y así, con ese minucioso examen vamos aproximando un diagnóstico. Si ya efectuaste algún tratamiento esas lesiones son modificadas y esos datos tan valiosos se desdibujan. Por todo esto no te conviene aplicar tratamientos sin un diagnóstico médico.

¿Sabes lo que es el Intrusismo?

Es el ejercicio de una actividad profesional por parte de una persona sin título, autorización o experiencia necesaria para ello.

La dermatología estética no se practica en salones de belleza, está es un área médica, ejercida por médicos dermatólogos que están entrenados y tienen la experiencia para abordar alteraciones estéticas de la piel y diferenciarlas de patologías dermatológicas, por lo tanto, se ejerce en centros o consultorios dermatológicos.

Te recomendamos que todos los procedimientos estéticos invasivos o no invasivos, cómo ser mesoterapia, colocación de toxina botulínica, rellenos con ácido hialurónico, tratamientos con láser, peelings profundos, etc. sean realizados por médicos dermatólogos.

Escuché hablar de la DERMATOSCOPIA. ¿De qué se trata?

Es un método de diagnóstico que permite prevenir y detectar el cáncer de piel, a partir de un estudio más completo y profundo de los lunares y manchas. Se hace dentro de la consulta y no causa dolor.

Las características de las estructuras halladas permiten al dermatólogo experimentado definir si la lesión es benigna, sospechosa o incluso maligna, con mayor precisión que a simple vista.

También existen equipos digitales que permiten no sólo la visualización sino el escaneo y el registro de imágenes digitales de las lesiones, para su posterior comparación. Este estudio, más complejo, está indicado en personas que posean gran cantidad de nevos (más de 50), presencia de nevos atípicos (asimétricos, de varios tonos, etc.), y quienes registren antecedentes personales o de familiares directos con cáncer de piel.

Una mancha en la piel puede ser un melanoma

Consulta a tu dermatólogo, es el que más conoce tu piel.

El melanoma es un cáncer de piel y se caracteriza por el crecimiento descontrolado de las células que producen el pigmento en ella. Si bien no es el cáncer de piel más frecuente, es uno de los más agresivos.

Ese tipo de cáncer puede originarse “en un lunar preexistente o sobre piel
previamente sana” y suele aparecer en zonas del cuerpo expuestas al sol en forma crónica, como cara, cuello, escote, antebrazos y dorso de las manos, o en sitios donde la exposición solar es aguda. No siempre se originan en la piel, sino también en mucosas, genitales, bajo las uñas o los ojos.
El melanoma sólo ocurre en 4 personas de cada 100 que tienen cáncer de piel, pero su mortalidad es alta.

Lugares más frecuentes de aparición:

Hombres: espalda y parte superior de las extremidades.
Mujeres: espalda, parte inferior de las piernas.

¿Cuáles cambios me deben inquietar?

(La regla del ABCDE te puede ayudar )

  • A: Asimetría
  • B: Bordes irregulares
  • C: Color: variaciones en el color
  • D: Diámetro (si es mayor a 6mm)
  • E: Evolución o elevación (abultamiento)

A representa Asimetría; una mitad es diferente de la otra mitad.

B representa el Borde; borde irregular, ondulado o mal definido.

C representa el Color; variación de una zona a otra; diferentes tonos de marrón y negro; a veces blanco, rojo o azul.

D representa el Díametro; a pesar que el melanoma es generalmente
más grande de 6mm (el tamaño de un borrador de lápiz) cuando se diagnostica, puede ser más pequeño.

E representa Evolución; un lunar o lesión de la piel que se ve diferente del resto o que está cambiando en tamaño, forma o color.

Dos medidas de prevención deben ser puestas en práctica para disminuir el riesgo:

  • Reducir la sobreexposición al sol y la aplicación de protector solar cada 2 horas.
  • Mantener bajo vigilancia los lunares para saber en qué momento se producen los cambios y detectar un posible melanoma a tiempo para curación.

La recomendación es observar periódicamente toda la piel del cuerpo, ayudándose de un espejo para poder examinar los lugares que son de difícil acceso.
Para mejorar la detección temprana, es necesario el autoexamen de la piel y mientras lo realiza es necesario que piense en las siguientes preguntas:

¿Dónde debo buscar?
En todo el cuerpo detalladamente, no olvide palmas y plantas.

¿Qué debo buscar?
Las características de mis lunares o manchas y compararlas con la revisión anterior y verificar la aparición de nuevos lunares o manchas con signos de alarma. Si los hay, consulto al dermatólogo.

¿Hacen mal las camas solares?

Las camas solares no están recomendadas por la Sociedad Argentina de
Dermatología.

No las recomendamos porque la persona que tomó muchas sesiones de cama solar tiene más predisposición a hacer un cáncer de piel que la que no tomó.

El uso de cama solar antes de los 35 años te aumenta en un 75 por ciento la
probabilidad de tener melanoma cutáneo, que es el cáncer de piel más agresivo.

No te dejes llevar por publicidades engañosas, las camas solares no son inofensivas, te dañan la piel.

¿Qué es el acné?

En este tema vamos a profundizar la información, porque los fracasos de tratamientos se deben con frecuencia a que no logramos explicar al paciente que está pasando en su piel ni tampoco el sentido de cada tratamiento.

El acné afecta en diferentes grados, al 80% de los adolescentes. En general se trata de una enfermedad benigna; pero su repercusión psicológica puede ser importante, dado que aparece en una edad delicada del desarrollo de la personalidad.

El acné puede ser persistente y en sus formas graves existe el riesgo de cicatrices definitivas.

Por estas razones, debe siempre ser tratado con atención. Si hay lesiones inflamatorias puede necesitarse un tratamiento local y general prolongado.

Es una enfermedad inflamatoria de los folículos pilosebáceos del rostro y del tronco. Es causado por tres mecanismos: hiperseborrea, hiperqueratinización de los folículos pilosebáceos e inflamación.

Folículo pilosebáceo normal

Folículo NORMAL | Folículo pilosebáceo en el acné.

Hiperseborrea

Los folículos de las regiones afectadas se caracterizan por pelos muy pequeños o ausentes y glándulas sebáceas muy desarrolladas. La secreción de sebo depende de las hormonas andrógenas (tetosterona, delta-4 androstenediona, sulfato de DHA), tanto en el hombre (sobre todo de origen testicular) como en la mujer (sobre todo de origen suprarrenal).

Los pacientes acneicos presentan en general valores normales de hormonas circulantes, pero el metabolismo cutáneo de los andrógenos, esencialmente su activación en la piel por la 5-alfa reductasa, es excesivo, causando la hiperseborrea.

Hiperqueratinización de los folículos pilosebáceos

Normalmente la secreción de sebo se vierte en la superficie cutánea. En los folículos acneicos, existe un taponamiento de esa salida porque la piel está engrosada, esto ocasiona una retención sebácea. Ésta retención puede tomar la forma de un comedón abierto (punto negro o “barrito”) o cerrado
(elevación color piel).

Inflamación

Esta retención sebácea es colonizada por la flora residente de la piel, entre
ellos el Propionibacterium acnes. El P. acnes es patógeno no tanto por su proliferación, sino por la secreción de una serie de factores que conducen a una inflamación (edema enrojecimiento dolor). Se producen las lesiones inflamatorias (granos): pápulas y papulopústulas, e incluso nódulos de gran tamaño.

QUE HAY QUE HACER:

Consultar al dermatólogo para confirmar el diagnóstico, porque no toda erupción en la cara es acné.

Comenzar el tratamiento, que incluye una medicación local que a veces necesita asociarse a medicación oral.

Tratamiento local: se indica un producto para higiene y se aplica luego una crema o gel que, generalmente, asocia un queratolítico (licúa el tapón de queratina) con un antiinfeccioso.

Tratamiento oral: antibióticos – tratamiento hormonal.
Los antibióticos orales son eficaces antiacneicos. Actúan más por un efecto
antiinflamatorio consecutivo a la eliminación del P. Acnes, que por su efecto antimicrobiano. Se indican en baja dosis y por tiempo prolongado.

El tratamiento hormonal se utiliza en mujeres por su efecto antiandrógeno, y se indica en forma de medicaciones anticonceptivas.

En aquellos casos en que, a pesar de un tratamiento bien cumplido, el resultado es insuficiente, el médico puede considerar la prescripción de isotretinoína oral.

FALSAS CREENCIAS EN ACNE:

Acné.
  • El acné no está relacionado con la actividad sexual. Es una enfermedad de los adolescentes y los adultos jóvenes, pero su eventual actividad sexual no tiene influencia alguna sobre su acné.
  • El acné no está directamente relacionado con la alimentación, sin embargo, es ventajoso mantener una dieta equilibrada, sin excesos de alimentos dulces o grasos. Por lo que aconsejamos una evaluación nutricional.

PARA TENER EN CUENTA:

  • Concurrir a los controles porque el tratamiento es personalizado y requiere ajustes periódicos.
  • No conviene manipular los “granos” porque se aumenta el riesgo de infección y cicatrices. Si fuera necesario, el médico le indicará una limpieza del sebo retenido, que deberá ser efectuado por una persona especialmente capacitada.
  • Se puede utilizar maquillaje, si es requerido, pero los productos deben ser libres de aceites (oil free, no comedogénicos).
  • Los protectores solares deben ser especiales para pieles grasas.
  • El tratamiento tiene etapas: tratar la infección, la obstrucción, mantenimiento. Cuanto mejor cumpla las indicaciones, los resultados serán más visibles y la mejoría más prolongada.

Se me cae el pelo!

¿Qué puedo hacer?

Todos tenemos una amiga o una peluquera que con su mejor intención nos arrima soluciones. Que no lo laves con frecuencia, que tomes esa maravillosa pastilla, que no lo tiñas, que lo cortes con la luna en cuarto creciente, que le apliques una loción misteriosa y así vas probando y reprobando métodos de lo más insólitos.

¿La dermatología puede ayudarte?

Por supuesto que sí. Pero tenés que saber que las causas de esa caída son variadas y lo primero es saber cuál es la tuya. Para resolver el problema tenemos que encontrarla.

Lo primero es conocerte para identificar un diagnóstico. ¿Cuál es tu edad? ¿Se cae en toda la cabeza o en ciertas zonas? ¿Qué medicamentos tomas? ¿Cuál es tu estado general de salud? Y así, interpretando información en una consulta podremos saber la causa, ponerle un nombre a tu problema y proponerte una solución. En algunas personas es necesario pedir estudios de laboratorio para descartar anemias, alteraciones tiroideas, celiaquía, infecciones crónicas. Entonces, si existe una causa específica la tratamos y
podemos también ayudar de modo general a mejorar el estado nutricional de los folículos con mesoterapia capilar.