Vacunas y COVID19

En el mes de diciembre de 2020, había más de 200 vacunas en desarrollo para COVID19. De ellas, al menos 52 ya estaban en fase de estudio en humanos.

Cuáles son los diferentes tipos de vacunas?

Existen 3 formas principales de diseñar una vacuna. La diferencia radica en si se utiliza un virus o bacteria entero, sólo las partes que estimulen el sistema inmune, o sólo el material genético del microrganismo.

Informe de la ANMAT sobre la vacuna Sputnik V

La ANMAT pone a disposición el informe elevado al Ministerio de Salud de la Nación sobre la vacuna Sputnik V.

El día 23 de diciembre en el marco de la Ley 27573, esta Administración Nacional, elevó el informe de recomendación IF-2020-89983542-APN-ANMAT#MS sobre la vacuna Sputnik V, al secretario de calidad en salud, Dr. Arnaldo Medina, a los efectos de que el Ministerio de Salud de la Nación resuelva en virtud de sus facultades.

En el mismo se menciona que las visitas a las plantas, comunicadas el día 10 de diciembre, con el objetivo de realizar verificación técnica de los establecimientos y los procesos de fabricación utilizados en los productos, arrojaron como resultado que las mismas son aceptables y compatibles con lo establecido en normativa vigente en la República Argentina.

De igual manera, habiendo recibido de manera secuencial la información correspondiente, según lo establecido en el procedimiento para la autorización de emergencia, se indica que “la información disponible en el corte preliminar muestra seguridad y una eficacia en un rango mayor al aceptable, así como también indica que no se han presentados eventos adversos graves, ni falta o menor efectividad en los diferentes grupos etarios para los cuales está indicada actualmente.”

Finalmente concluye que: “Por lo ante dicho y teniendo en cuenta la situación actual de emergencia sanitaria, el contexto internacional y en la medida en que los beneficios conocidos y potenciales para la salud de la población son superiores a la incertidumbre que pueda existir, esta Administración Nacional recomienda al Ministro de Salud de la Nación avanzar en la Autorización de Emergencia, teniendo en cuenta que la vacuna referenciada en este informe actualmente se presenta como una herramienta terapéutica idónea para que nuestro país baje la mortalidad y reduzca la morbilidad y la transmisibilidad del virus SARS-CoV-2 productor de la enfermedad COVID-1

Ver: “Ampliación informe técnico sobre autorización de uso de vacuna Sputnik V” 19 de enero 2021.www.anmat.gov.ar

¿Podemos confiar en vacunas desarrolladas con tanta rapidez?

Las vacunas contra la COVID-19 se han podido desarrollar en un tiempo récord gracias a importantes avances tecnológicos y a la experiencia adquirida con los coronavirus SARS y MERS. Sin embargo, esto no implica que el proceso no haya sido riguroso y que no se hayan seguido los pasos habituales.

La principal incógnita que queda por despejar como consecuencia de la celeridad con la que se han llevado a cabo los ensayos clínicos es durante cuánto tiempo van a ofrecer protección estas vacunas, ya que en el momento en el que salgan al mercado su eficacia solo estará contrastada por espacio de 6-8 meses.

¿Es seguro ser de las primeras personas en vacunarse?

Todas las vacunas que obtengan regulación van a ser absolutamente seguras, ya que previamente habrán completado las tres fases establecidas en los ensayos clínicos

¿Qué riesgos conllevan las vacunas de la COVID-19? ¿Puede haber efectos secundarios?

El riesgo cero no existe, ni con estas nuevas vacunas, ni con otras vacunas que ya existen en el mercado. Muchas vacunas, incluyendo las de COVID-19, pueden provocar una serie de efectos secundarios leves y pasajeros, como dolor en el brazo, inflamación, cansancio o dolor de cabeza. Y esto es normal. Quiere decir que el sistema inmune está reaccionando.

También pueden darse efectos adversos más graves. Pero si una vacuna se aprueba, es porque ha demostrado tener un buen perfil de seguridad, es decir que el riesgo de este tipo de eventos es muy bajo.

Ahora bien, cuando se empiece a inmunizar a cientos de miles de personas, es posible y esperable que ocurran algunos efectos adversos poco frecuentes que no se habían detectado antes, como por ejemplo reacciones alérgicas. Es cierto, además, que algunas vacunas usan nuevas tecnologías con las que tenemos poca experiencia, por lo que será importante seguir evaluando la seguridad a más largo plazo.

Al final, es una cuestión de evaluar riesgos y beneficios para cada vacuna. Los beneficios de la de COVID-19, en términos de muertes y casos evitados, superan por mucho los riesgos asociados a la vacunación.

Si me vacuné, ¿puedo transmitir el virus?

Todavía es temprano para saber si las vacunas que se están desarrollando ahora solo protegen contra la enfermedad o también sirven para proteger contra la infección, es decir, evitar que nos infectemos e infectemos a otros

¿Cuánto va a durar la inmunidad que confiera la vacuna?

Todavía es demasiado pronto para dar una respuesta rigurosa a esta pregunta. Se está empezando a conocer los datos de eficacia de los ensayos clínicos de fase III de cada una de las vacunas. Posteriormente, será necesario hacer seguimiento para evaluar la eficacia de las diferentes vacunas a lo largo del tiempo.

Es cierto que quedan muchas preguntas aún sin respuesta para estas vacunas. A la población general le aconsejamos recurrir a fuentes confiables y no perderse en detalles de programas televisivos. La comunidad científica mundial está trabajando para resolver esta pandemia y seguramente lo hará.


Agregamos el artículo publicado en la revista The
Lancet en febrero 2, 2021: “Sputnik V COVID-19 vaccine
candidate appears safe and effective”

El artículo concluye así: “The development of the Sputnik V
vaccine has been criticised for unseemly haste, corner
cutting, and an absence of transparency.

But the outcome reported here is clear and the scientific
principle of vaccination is demonstrated, which means
another vaccine can now join the fight to reduce the
incidence of COVID-19.
We declare no competing interests.”


En conclusion: La vacuna Sputnik COVID-19 parece ser
segura y efectiva.


Fuentes consultadas: OMS, Instituto de Salud Global .Barcelona, ANMAT.

¿Qué es una vacuna?

Se entiende por vacuna cualquier preparación destinada a generar inmunidad contra una enfermedad estimulando la producción de anticuerpos. Puede tratarse, por ejemplo, de una suspensión de microorganismos muertos o atenuados, o de productos o derivados de microorganismos.

El método más habitual para administrar las vacunas es la inyección, aunque algunas se administran con un vaporizador nasal u oral.

¿Cómo actúan las vacunas?  Generando una respuesta inmune.

Las vacunas ponen en marcha las defensas naturales del organismo y, de ese modo, reducen el riesgo de contraer enfermedades. Actúan desencadenando una respuesta de nuestro sistema inmunitario, que:

  1. reconoce al microbio invasor (por ejemplo, un virus o una bacteria);
  2. genera anticuerpos, que son proteínas que nuestro sistema inmunitario produce naturalmente para luchar contra las enfermedades;
  3. recuerda la enfermedad y el modo de combatirla. Si, en el futuro, nos vemos expuestos al microbio contra el que protege la vacuna, nuestro sistema inmunitario podrá destruirlo rápidamente antes de que empecemos a sentirnos mal.

¿Cuál es el componente principal de una vacuna?

En definitiva, las vacunas son una forma ingeniosa e inocua de inducir una respuesta inmunitaria sin causar enfermedades.

Nuestro sistema inmunitario está diseñado para recordar. Tras la administración de una o más dosis de una vacuna contra una enfermedad concreta, quedamos protegidos contra ella, normalmente durante años, décadas o incluso para toda la vida. Por eso las vacunas son tan eficaces: en vez de tratar una enfermedad cuando esta aparece, evitan que nos enfermemos.

¿Cómo se desarrollan y prueban las vacunas?

Al igual que los medicamentos, cada vacuna debe pasar por una serie de pruebas amplias y rigurosas que garanticen su seguridad, antes de que se puedan introducir en un país.

El primer ensayo de una vacuna experimental se realiza con animales, con el fin de evaluar su seguridad y sus posibilidades para prevenir la enfermedad. Con posterioridad se realizan ensayos clínicos con seres humanos, en tres fases:

  1. En la fase I se administra la vacuna a un pequeño número de voluntarios, a fin de evaluar su seguridad, confirmar que genera una respuesta inmunitaria y determinar la dosis correcta.
  2. En la fase II, se suele administrar la vacuna a cientos de voluntarios, de los que se hace un seguimiento estrecho para detectar cualquier efecto secundario y evaluar su capacidad de generar una respuesta inmunitaria. En esta fase, algunos voluntarios reciben la vacuna y otros no, lo que permite efectuar comparaciones y extraer conclusiones sobre la vacuna.
  3. En la fase III se administra la vacuna a miles de voluntarios, algunos de los cuales reciben la vacuna experimental y otros no, al igual que en los ensayos de fase II. Los datos de ambos grupos se comparan cuidadosamente para determinar si la vacuna es segura y eficaz contra la enfermedad de que se trate.

Una vez disponibles los resultados de los ensayos clínicos se deben adoptar una serie de medidas que incluyen exámenes de la eficacia, seguridad y fabricación, con miras a obtener las autorizaciones normativas y de salud pública previas a la introducción de la vacuna en un programa nacional de inmunización.

Después de la introducción de una vacuna se mantiene un estrecho seguimiento destinado a detectar cualquier efecto secundario adverso imprevisto y evaluar con más detalle su eficacia en condiciones de uso sistemático.

  1. Fase IV  o fase de farmacovigilancia: Comienza a partir del momento en que se autoriza la comercialización de las vacunas, y están disponibles en el mercado. Es una fase tan estricta como las anteriores. Además de monitorizar las vacunas actuales, se contribuye a mejorar el desarrollo de futuras vacunas

 ¿Qué contiene una vacuna?

Todos los componentes de las vacunas son importantes para garantizar su inocuidad y su eficacia. Estos son algunos de ellos:

• El antígeno: es una forma muerta o debilitada de un patógeno (por ejemplo, un virus o una bacteria) que prepara a nuestro organismo para reconocer y combatir una determinada enfermedad en el futuro.

• Adyuvantes: ayudan a incrementar la respuesta inmunitaria y, así, facilitan la acción de las vacunas.

Conservantes: garantizan que la vacuna mantiene su eficacia.

Estabilizantes: protegen la vacuna durante su transporte y almacenamiento.

¿Son seguras las vacunas?

La vacunación es inocua y, aunque pueda producir efectos secundarios, como dolor en el brazo o fiebre baja, suelen ser muy leves y temporales. Si bien no puede descartarse que ocasionen efectos secundarios graves, estos son sumamente raros.

Todas las vacunas autorizadas son sometidas a pruebas rigurosas a lo largo de las distintas fases de los ensayos clínicos, y siguen siendo evaluadas con regularidad tras su comercialización. Además, los científicos hacen un seguimiento constante de la información procedente de diversas fuentes en busca de indicios de que causen efectos adversos.

Es mucho más probable padecer lesiones graves por una enfermedad prevenible mediante vacunación que por una vacuna. .

 Muchas enfermedades prevenibles mediante vacunación nos pueden matar. Los beneficios de la vacunación superan con creces los riesgos a los que exponen, y sin vacunas habría muchos más casos de enfermedades y de defunciones.

¿Cuándo el barbijo no me protege del contagio de COVID-19?

Lo llamamos barbijo, tapaboca, máscara facial, etc. Pero todos sabemos
que hablamos del barbijo casero, en su mejor versión tiene tres capas
de tela, una interna y otra externa, con la capa central descartable
que puede ser una servilleta de papel tissue o mejor aún: un filtro de
café.

Tranquiliza ver que todos usamos barbijo. Muestra la buena disposición que mostramos para reducir la propagación del virus. Pero… si dejamos espacios entre el barbijo y la piel, no nos protege.

¿Cuáles son los errores más frecuentes al usarlo?

Usar el barbijo debajo de la nariz.


Dejar expuesto el mentón.


Usar el barbijo flojo, dejando espacios a los lados.


Usarlo cubriendo apenas la punta de la nariz.


Descansar del barbijo y dejandolo colgando bajo el cuello.


¿Cuál es la forma de usarlo correctamente?

Usá el barbijo de manera que te cubra, hacia arriba, hasta cerca del puente de la nariz y, hacia abajo, por debajo de la barbilla. Trata de apretarlo para que quede pegado a tu rostro, sin dejar espacios libres porque:

Por esos espacios libres entra aire sin filtrar


Barbijo – Forma correcta de uso.

Además de tener claro cuál es la posición correcta para usar un barbijo, es necesario seguir estas recomendaciones por seguridad:

  • Siempre lavate las manos antes y después de usarlo
  • Para colocarlo y retirarlo hacelo tocando sólo las tiras, lazos o elástico.
  • Si vivís en un departamento, es preferible que te pongas y te quites el barbijo dentro de tu casa. Los ascensores y las escaleras pueden ser áreas de mucha contaminación.
  • Lava y seca el barbijo de tela a diario, y guardalo en un lugar limpio y seco.
  • No te confíes por tener una falsa sensación de seguridad.

Los barbijos son una parte de tu protección, pero deben combinarse con medidas:

lavarse las manos y respetar el distanciamiento social.

Una medida no excluye a las demás.

Los efectos de cada una se van sumando.

Si tenés preguntas, no dudes en contactarte.