¿Cómo debo cuidarme del sol?

El sol es fuente de energía para todos los seres vivos, sin embargo, también puede ocasionar efectos dañinos a corto o largo plazo en nuestro cuerpo como consecuencia de una exposición prolongada en horarios inadecuados.

El 80% de los daños causados por el sol ocurren antes de los 18 años, y sus efectos son acumulativos e irreversibles a lo largo de toda la vida.

¿Pero que es la radiación solar?

La radiación solar está formada por rayos invisibles, entre los que se encuentran:

  • Los UVA penetran en las capas profundas de la piel y son responsables del envejecimiento prematuro y del aumento del riesgo de generación de cáncer de piel.
  • Los UVB penetran más superficialmente, provocan quemaduras solares y tienen el efecto directo de la aparición de cáncer de piel. Estos rayos pueden afectarnos durante todo el año, incluso en días nublados o de poca luminosidad.
  • Finalmente están los rayos UVC que son filtrados por la capa de Ozono de la atmosfera.

No existen rayos UV seguros.

Rayos UVC, UVB y UVA.

¿Qué afecta la llegada de los rayos UV a la tierra?

La potencia de los rayos UV solares que llega al suelo depende de varios factores, tales como:

  • Hora del día: los rayos UV son los más intensos durante las horas del mediodía, entre las 10:00 a.m. y las 4:00 p.m.
  • Temporada del año: los rayos UV son más potentes durante los meses de la primavera y el verano. Este es un factor menos importante cerca del ecuador.
  • Distancia desde el ecuador (latitud): la exposición a UV disminuye a medida que se aleja de la línea ecuatorial.
  • Altitud: más rayos UV llegan al suelo en elevaciones más altas.
  • Formación nubosa: el efecto de las nubes puede variar, pero es importante saber que los rayos UV pueden llegar al suelo, incluso en un día nublado.
  • Reflejo de las superficies: los rayos UV pueden rebotar en superficies como el agua, la arena, la nieve o pavimento, lo que lleva a un aumento en la exposición a los rayos UV.

PROTÉJASE DEL SOL

Algunas personas solo piensan sobre la protección solar cuando pasan un día en el lago, la playa o la piscina. Sin embargo, la exposición solar se acumula día a día, y ocurre cada vez que está bajo el sol.

Aun cuando la luz solar es la fuente principal de rayos UV, usted NO TIENE QUE EVITAR COMPLETAMENTE la luz solar, a menos que tenga una patología que su médico le prohíba la exposición. Además, no sería una buena idea permanecer en el interior si esto le impide estar activo, ya que la actividad física es importante para una buena salud. Sin embargo, recibir demasiada luz solar puede ser perjudicial.

Existen algunas medidas simples que puede tomar para limitar su exposición a los rayos UV y permanecer al aire libre bien cuidado.

Simplemente mantenerse en la sombra es una de las mejores maneras de limitar la exposición a los rayos UV.

Los protectores solares son productos de uso externo que contienen sustancias físicas y/o químicas que actúan como barrera protectora de la piel a las radiaciones solares. Constituyen una defensa de primera línea, siempre que reúnan condiciones necesarias de eficacia, seguridad y calidad del producto.

¿Yo viajo en el auto todo el día, me quemo?

Algunos rayos UV también pueden traspasar las ventanas.

Los cristales típicos de las ventanas de los automóviles, las casas y las oficinas bloquean la mayor cantidad de rayos UVB, más no una cantidad más reducida de rayos UVA.  Por lo tanto, aun cuando usted no siente que se está quemando, su piel pudiera estar sufriendo cierto daño.

Los cristales polarizados ayudan a bloquear más rayos UVA, aunque esto depende del tipo de tinte usado en el cristal. La radiación UV que llega a través de los cristales de las ventanas probablemente no represente un gran riesgo para la mayoría de las personas, a menos que pasen mucho tiempo cerca de una ventana expuesta directamente a la luz solar.

Y la ropa, ¿sirve de protección?

La ropa provee diferentes niveles de protección contra los rayos UV. Por otro lado, las camisas de manga larga, los pantalones y las faldas largos cubren la mayor parte de la piel y ofrecen la máxima protección. Los colores oscuros generalmente proveen más protección que los colores claros. Las telas con un tejido más tupido ofrecen una mejor protección que las telas con un tejido más suelto. Asimismo, la ropa seca generalmente protege mejor que la ropa mojada.

Tenga presente que cubrirse no bloquea todos los rayos UV. Si usted puede ver la luz a través de la tela, los rayos UV también pueden traspasarla.

Muchas compañías actualmente hacen prendas de vestir ligeras y cómodas, mientras que protegen contra la exposición a los rayos UV incluso al estar mojadas. Estas telas tienden a ser de un tejido más estrecho, y algunas cuentan con un recubrimiento especial que ayuda a absorber los rayos UV. Esta ropa con protección solar puede tener una etiqueta que indica el valor del factor de protección a la radiación ultravioleta (UPF), el nivel de protección que provee la prenda de ropa contra los rayos ultravioleta del sol (en una escala del 15 al 50+). Mientras más alto es el UPF, mayor es la protección contra los rayos UV.

¿Qué pasa con la vitamina D?

Debido a que la exposición a la radiación ultravioleta provee la energía necesaria para la síntesis de más de 90% de la vitamina D, actualmente existe una preocupación creciente de que las medidas fotoprotectoras resulten en su deficiencia.

En los entornos de experimentación, la producción de vitamina D parece reducida en gran medida por la aplicación de las cantidades adecuadas de protector solar antes de la exposición a radiación UVB. Existen ensayos clínicos y estudios longitudinales en los escenarios de la vida real en que el uso de protector solar no suprime significativamente la producción cutánea de vitamina D.

La exposición solar no es la única forma de conseguir vitamina D, la principal fuente de obtención es la ingestión diaria, ya sea por dieta o con administración complementaria.

Aunque la duración de la exposición al sol necesaria para obtener esta equivalencia es difícil de predecir, ya que varía según el tipo de piel, la latitud, la estación del año o la hora del día, entre otros, se ha sugerido que la exposición de entre 5 y 30 minutos, dos veces a la semana, podría producir niveles adecuados de vitamina D en individuos de raza blanca.

En conclusión, es importante que:

  • No te expongas al sol entre las 10 y las 16 horas.
  • Como medida práctica, sentite seguro cuando tu sombra sea mayor que la altura de tu cuerpo.
  • No expongas directamente al sol a niños menores de un año. En las playas y piletas, protégelos mediante la utilización de carpas y sombrillas.
  • Los rayos solares se reflejan en la nieve, en el agua y en la arena. Por lo tanto, es imprescindible contar con la protección adecuada.
  • Antes de utilizar el producto, no te olvides de leer las advertencias e instrucciones de uso contenidas en el rótulo.
  • Utiliza el protector solar incluso los días nublados.
  • Aplícalo en la piel 30 minutos antes de exponerte al sol.
  • No olvides colocarte protector solar en las partes sensibles como: partes calvas de la cabeza, orejas, cuello, nariz, empeines de los pies y manos.
  • Usa protector labial.
  • Usa lentes de sol para proteger los ojos y la piel alrededor de éstos.
  • Utiliza un sombrero que proteja no sólo la cabeza, ropa y anteojos, sino también las orejas.

Independientemente del lugar de residencia, todos necesitamos protegernos del sol, y en especial aquellas personas que por su trabajo estén más expuestas a él.

Todos los protectores solares aún los resistentes al agua deben ser reaplicados luego de:

  • 2 horas de exposición continua al sol.
  • Nadar.
  • Secarse con las toallas después de practicar deportes o al salir del agua.
  • Hacer ejercicios físicos.
  • Transpirar en exceso.

Es importante la elección del factor de protección a usar para el rostro y el cuerpo teniendo en cuenta el tiempo de exposición. Por tanto, el hecho de conocer el tipo de piel ayuda a escoger el protector solar adecuado. Consulte con su dermatólogo que lo podrá asesorar con la mejor protección para su tipo de piel.

Skin boosters de ácido hialurónico para nutrir e hidratar tu piel

El skinbooster es un tratamiento médico-estético que consisteen la aplicación de ácido hialurónico de alta calidad, baja densidad y de larga duración que nutre e hidrata la piel en profundidad.
Estimula el colágeno, ayudando a restaurar el volumen, la hidratación y la densidad del tejido, permitiendo el mantenimiento de una piel firme.
No se trata de productos de relleno, sino que son productos que corrigen, previenen y mantienen la piel tanto para hombres y mujeres.

¿Cómo funciona?

Con la edad la calidad de la piel disminuye y una de las razones es que se pierde el ácido hialurónico que es el encargado de retener la humedad (agua) en un porcentaje equivalente a mil veces su peso. La hidratación/revitalización consiste en la aplicación de ácido hialurónico que es una sustancia biocompatible que todos tenemos en nuestro organismo. Al aplicar ácido hialurónico se recupera la capacidad de almacenar agua y, por tanto, de mantener la piel hidratada; razón por la cual la piel gana en lozanía, reducción de arrugas finas y re-vitalización.

¿Cómo se realiza?

-Este tratamiento se realiza en consulta, de forma prácticamente indolora y mínimamente invasiva para el paciente.
-Se aplica una crema anestésica antes del tratamiento para disminuir posibles molestias.
-Luego de unos minutos, el médico realiza múltiples punciones que inyectan pequeñas dosis de ácido hialurónico en las capas más profundas de la piel para rejuvenecerla desde el interior.
-Cada sesión dura entre 20 y 60 minutos, en función de la zona a tratar.

¿Puedo realizarme una sesión si me quiero aplicar toxina botulínica?

Este tratamiento puede ser combinable con otros tratamientos médico-estéticos como peelings, radiofrecuencia, toxina botulínica, láser, etc. El especialista le aconsejara cuando es el mejor momento para realizar estos procedimientos.

¿Cuántas sesiones son?

En su práctica, se individualiza el protocolo en función del paciente y de su tipo de piel. Inicialmente, se recomienda una sesión al mes durante 3 meses y luego 1 cada 6 meses como mantenimiento.

¿Cómo me debo cuidar después de la sesión? ¿Puedo ir a trabajar?

Como posible reacción secundaria se advierte al paciente que en ocasiones puede haber una leve irritación en la piel, puede sentir cierta picazón o puede aparecer una erupción cutánea como consecuencia de las microinyecciones. En otros casos, pequeños hematomas que desaparecen a los pocos días o una inflamación local pueden evidenciarse, aunque pese a ello, los resultados son muy favorables. Todo esto depende de la sensibilidad individual de cada paciente.

Usted puede incorporarse de inmediato a su actividad cotidiana. No se requieren cuidados especiales, aunque es aconsejable complementar el tratamiento con una buena protección solar y una correcta hidratación para prolongar los efectos.

Su aplicación le brinda al paciente numerosos beneficios, debido a que aumenta la firmeza de la piel, su luminosidad y le da un efecto tensor.